Motivación, cambio, pasión, inteligencia emocional…

¿Para qué, por qué y qué es Right Mind?

Todavía no contestaré a esa pregunta (pero tranquilo, un poquito más abajo lo descubrirás) pero sí iré al grano en otro aspecto: este proyecto surgió por mi motivación de educar de manera diferente a los niños y entrenar las habilidades a los profesionales para los que los que la inteligencia emocional es un aspecto clave en el desempeño de su trabajo. ¿Parecen sectores diferentes? Lo son, pero yo los aúne y encontré sus relaciones.

Después de varios años como docente he podido experimentar dificultades en el aprendizaje y comportamiento de mis alumnos curso tras curso, una y otra vez. ¿Dificultades puramente de aprendizaje? Diría que no, la mayor parte de ella escondían problemas emocionales. A menudo los solucionábamos en clase, avisábamos a padres y derivábamos a los alumnos, en caso de que fuera necesario, al departamento de orientación.

Hasta aquí todo normal pero el problema parte de las exigencias de un currículo educativo obsoleto, (el cual nos exige una serie de contenidos), la poca capacidad para salirnos de lo establecido y los tiempos récord, me impedían tratar los problemas que surgían en el aula (tanto individuales como grupales) como yo creía que lo merecían. Para mí el sistema educativo se queda cojo. Una cojera a la que no sólo le falta una pata, sino varias.

Preparamos a los chicos (siempre los he llamado así porque ninguno fue para mí un alumno sin más, pues siempre había algo más implícito: el cariño y la empatía) para la vida. O se supone… pero la vida es mucha y muy larga y a veces pasamos por alto es la importancia de adquirir una serie de habilidades cuando somos un poquito más jóvenes.

¿Consideras realmente o por lo menos, algo útil lo que aprendiste en el colegio? ¿Cuántos de esos conocimientos utilizas en el día a día? Y esto no cambia aunque nuestra formación avance hasta la universidad. Probablemente algunas carreras universitarias, sí están más cercanas al mundo laboral al que se enfrentarán los chicos más adelante pero algunas…, si se aproximan en algo a la realidad, será a la del siglo pasado, a la del XXI poco.

Una vez que salí del centro educativo en el que trabajaba y fui a parar al mundo de la empresa, me di cuenta de que en los procesos de selección, los títulos y el currículum (aunque todavía sean parte fundamental) habían perdido protagonismo en favor de otras habilidades: las blandas. Entre ellas, destacan la creatividad, el manejo de conflictos, la capacidad de trabajar en equipo, la inteligencia emocional y el pensamiento lateral entre otras. También llamadas soft skills.

¿Por qué no se enseñan estas habilidades? Es decir, si la educación escolar, universitaria o del tipo que sea es un entrenamiento para nuestra vida laboral, ¿no deberían formar parte de los programas educativos desde pequeños?

La cojera del sistema educativo: la creatividad, la inteligencia emocional y el desarrollo del talento

La educación al uso prepara a los niños, jóvenes y adolescentes para su futuro. Pero cuando crecemos y nos hacemos mayores… la cosa cambia. En el ámbito profesional se nos demanda otra cosa, cosa que nos será igual o más útil en nuestro ámbito personal, por cierto.

podemos aprender a ser más tolerantes a la frustración, a tener pensamientos originales, a generar nuevas ideas y a comunicarnos mejor, con los demás y con nosotros mismos (fundamental ésta última, lo veremos en próximos post).
La realidad es que a esto no se enseña o se hace muy poco y por supuesto de manera no reglada, probablemente porque todavía no somos conscientes de su importancia y repercusión a lo largo de nuestra vida. Me viene a la cabeza la cita del psicológo estadounidense y escritor del libro Inteligencia Emocional , Daniel Goleman:

“Al menos un 80% del éxito profesional depende de la inteligencia emocional”.

Ahora sí, esto es Right Mind

No quiero ser alarmista, he ejercido como maestra muchos años, tanto en España, en Alemania y Perú y no me gustaría que se entendiera que lo que se enseña en el colegio no sirve, pues no es así o por lo menos no del todo. Yo me llevé muchísimas cosas del centro en el que estudié, así como de mis formaciones posteriores, pero la mayoría creo que venían de las propias personas que me encontré por el camino y no exclusivamente de los conocimientos técnicos. Por eso y volviendo a la idea anterior, nuestra manera de educar se queda coja.

De aquí surge Right Mind, con la intención de poner las patas (o una cuña pequeña que por algo se empieza) a la educación actual a través del entrenamiento de las habilidades relacionadas con el hemisferio derecho (¡de ahí nuestro nombre!) como son: la creatividad, la autonomía, la educación emocional, la intuición, la iniciativa, etc.

No lo voy a negar, se trata de una declaración de intenciones en toda regla. Confío en que la educación del futuro sea otra cosa, (debe serlo, porque el 70% de las profesiones que existen en la actualidad no existirán dentro de 20 años). Puestos a pedir, que entre todos eduquemos a nuestros chicos de una forma equilibrada en matemáticas, emociones, idiomas, habilidades sociales, creatividad,… así, todas las habilidades bien entrelazadas y relacionadas entre sí, indiferentemente de que sean técnicas o no. (Así sucede en la vida).

Y no, no me olvido de ti. Tú que estás leyendo este post, y quizás ya no te considerás tan joven (lo cual tiene sus ventajas, pues precisamente la experiencia te ha hecho ver la importancia de estas habilidades a lo largo de los años). Deseo que tengas la oportunidad de conocerte, de aprender y desarrollarte.

Yo, que ya estoy en este grupo, lo intento una y otra vez (¡con subidas y bajadas incluídas como si de una montaña rusa se tratase!). Resulta apasionante. Pero lo importante, cuando me encuentro en un terreno llano y justo antes de volver a subir, me pregunto: ¿por qué no avanzar hacia la persona que realmente quiero ser? Y me digo: claro que sí.

Y es entonces cuando vuelvo a subir, con más pendiente y más pronunciación. Que nadie tenga miedo, las vistas desde arriba son increíbles.

Bienvenidos a desarrollar a vuestro hemisferio derecho. Bienvenidos a Right Mind.