Queridos maestros y maestras…

En este post te doy la herramienta más poderosa para despertar las mentes right mind y promover la creatividad en el aula

Si eres un profesor en apuros, que busca un millón de herramientas para desarrollar la creatividad de tus alumnos y despertar sus mentes Right Mind, aquí te propongo la herramienta más poderosa para promover la creatividad en el aula.

Es cierto, que los padres tienen un papel fundamental en ese despertar la inteligencia emocional y la creatividad, tal y como os contaba en el post dedicado a Los padres, los mejores coaches para sus hijos y en el de Cinco hábitos que practican los padres con hijos emocionalmente inteligentes.

Sin embargo, no tenemos que subestimar el papel que la influencia que los maestros tienen a la hora de promover el desarrollo de las soft skills y la creatividad en sus alumnos.

¿No sabes cómo promover la creatividad en el aula y te sientes desmotivado? Te entiendo, yo también he estado ahí.

Este post lo he querido dirigir a vosotros porque sois un pilar básico de la enseñanza y porque yo he estado ahí y sé lo que se siente.

Profesor-desmotivación-creatividad-right-mind

Como os dije, he sido maestra durante muchos años, y creo que es una profesión que se lleva en el ADN y de la que, por mucho tiempo que pase, nunca dejas de sentir que formas parte.

Sin embargo, también es cierto que, en un momento de mi carrera, me ví un poco “la maestra rara que se rebela ante el dogma”.

Para mí la educación tenía que ser algo más que un proceso unilateral de entrega de conocimientos. Tenía que involucrar a los niños en ese juego que son las clases. Tenía que conseguir que ellos fueran los propios protagonistas de su aprendizaje.

Y por experiencia, sé que no siempre es fácil incluir nuevos proyectos e ideas en el aula. Seguro que tú, si estás dentro del sistema educativo, lo comprendes perfectamente.

A menudo, pienso que éste fue uno de los motivos por los que acabé abandonando la docencia, pues el ritmo y estilo que marcaba el sistema no llegaba a casar conmigo.

Poco a poco iba siendo más y más consciente de que los conocimientos que impartía estaban completamente obsoletos. Explicaba en muchísimas ocasiones lo mismo que había estudiado yo en el colegio, con los mismos contenidos, mismas herramientas y mismos enfoques. Pero no sólo eso, sino que la educación que estaban recibiendo mis alumnos, era la misma que se impartía hace casi doscientos años. Terrorífico. ¿Pero es que la realidad y las necesidades del mundo son las mismas que en 1800? ¿Cómo puede ser que no se haya planteado una verdadera revolución del sistema educativo?

Sin embargo, con el tiempo y la distancia física y emocional de las aulas te das cuenta de una gran verdad: los cambios más poderos son, a veces, los más pequeños.

Una herramienta poderosa

Por eso en este post no quiero contaros los 5 secretos de la inteligencia emocional, ni daros 7 tips para que vuestras aulas sean más RIGHT MIND (Eso llegará seguro, en las próximas semanas).

En este post os voy a hacer UNA SOLA PROPUESTA que, en mi opinión, es la más SIMPLE Y PODEROSA que se puede hacer a todo aquel que esté interesado en el desarrollo de las soft skills.

La herramienta más poderosa para despertar las mentes right mind y promover la creatividad en el aula

Cuando educamos debemos de pensar que estamos formando a los líderes del mañana. Por eso, debemos de plantearnos y decir claramente que las necesidades del mercado están cambiando a marchas forzadas. Que la creatividad va a ser el sello personal que distinga a unos profesionales de otros y la inteligencia emocional será ese set de herramientas que les permita manejarse en un mundo en el que nada será fijo ni para toda la vida.

Desde luego, no necesitarán contenidos para recitar como «papagayos», si no saben liderar proyectos, gestionar emociones o utilizar su creatividad en cualquier proceso de creación o aprendizaje.

Y me diréis «sí, sí, si todo esto está muy bien, pero ¿cómo lo aplico yo en mis clases?». Tal y como os decía entiendo la posición de un profesor que se encuentra con las manos atadas y sin poder poner en práctica casi ninguno de todos esos proyectos innovadores que lleváis en mente.

Pero aquí os propongo lo que, en mi opinión es la herramienta más poderosa y sencilla de utilizar al mismo tiempo: LA PREGUNTA.

La pregunta te abre a un mundo de posibilidades. Y tiene unos efectos espectaculares cuando se trata de niños. ¿Por qué? pues porque su mente todavía no tiene creadas tantas rutas de ida y vuelta, porque están abierto al pensamiento más creativo, más…RIGHT MIND.

Por poneros un caso que pueda ejemplificar la potencia de la pregunta en los niños os  invito a que veáis y reflexionéis sobre la película El Capitan Fantástico. Por muchas razones es una película básica, que replantea los fundamentos de la propia educación. En ella hay una escena en la que la hija del «Capitán fantástico» le narra la historia del libro de Lolita de Nabukok. La niña le dice que el libro es «interesante». Y el padre le pide que sea específica.

Y en esa especificidad, la niña empieza a narrar el argumento del libro. Pero el padre la interrumpe y le dice que no le ha pedido que le cuente de qué trata, sino que le diga qué opina del libro. Le está invitando a hacer un análisis crítico.

Con ello, no os invito a coger una furgoneta y a tiraros al monte con vuestros alumnos, como el protagonista de la película (aunque también sería una aventura divertida), sino a que dentro del marco de vuestras clases y en tanto que cumplís con vuestros objetivos docentes, le hagáis a vuestros alumnos simples preguntas del tipo «Y tú ¿qué opinas tú sobre esto?» o «Si tuvieras la respuesta, ¿Cuál sería?».

Recuerda siempre que cuanto más directas, abiertas y sencillas sean las preguntas, mejor. Y sobre todo, hay que hacer preguntas que inviten al análisis, a descubrir nuevas posibilidades.

Un secreto básico para que esto funcione: Su creatividad se alimenta de tu curiosidad

Para eso, una parte que debemos de trabajar todos los docentes es nuestra propia curiosidad.

Porque ¿os ha pasado alguna vez en que estáis con un profesor que hace preguntas para las que ya tiene respuestas?

De hecho, casi el 90% de las preguntas que hacemos diariamente, son preguntas para la que nosotros mismos tenemos las respuestas, y estas nunca pueden llevarnos a caminos novedosos.

No olvidéis que los niños, son animales emocionales. Por su propio instinto de supervivencia están acostumbrados a leer las emociones de los que tienen enfrente. Por eso, un niño percibirá al momento si realmente existe un interés genuino en su respuesta, o si realmente eres tú el poseedor del conocimiento y el sólo tiene que jugar a acertar tu pensamiento.

Vamos a olvidarnos nosotros mismos de lo que ya sabemos, a desaprender nuestras creencias y así aprovecharnos de ese pensamiento lateral, creativo y caótico de los niños. Dejemos que nos inunde esa parte tan diestra de su cerebro.